Ya pasó el esperado cumpleaños, que aunque sin tanto medio y preparación, como en ediciones anteriores, creó que estuvo a la altura. Sin duda ha sido un sábado diferente, madrugón (considerado así, por la hora de finalización del viernes, que se está poniendo más peligroso que el sábado), su ratito de mandados con su Mari, lavado de coche, compra de botellón para por la noche y alguna cañita, para pasar a esa gran siesta colectiva, y digo colectiva porque a todo al que pregunté, había disfrutado de una siesta larga.
El Botellón muy bien, mucha gente, mucho mestizaje, como en su día denominó su Inma, caipiriña, y muy buen rollo. Tras los cubatas y las dos caipiriñas, el orden fue el de siempre, un poquito de Aguaero, y su ratito de discoteca, donde más de una se dislocó bailando, llegando a sufrir una de sus peores pesadillas, el remojo casi completo por un cubata, que le llevó a tener su ¡Flequillo Sucio!, ¡¡¡que dolor!!!
Y ya fuera de bromas, muchas gracias Maricarmencita, por la fiesta que nos preparaste, sin duda ha sido un gran sábado para recordar.
Un beso guapa.
y saludos para todas y todos.
Ahí teneis algunos recuerdos...
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2 comentarios:
Gracias a ti guapo por ayudarme a prepararlo todo y por tu compañía. Una noche genial, ojala todos los cumpleaños pueda celebrarlos rodeada de todos vosotros.
Muchos besos guapo.
Vaya cumpleaños!!!
Viva el tuning y el caipiriñing, jeje!! Me lo pase de lujo, cuanto tiempo llevaba sin bailar tanto, menudo dancing que me meti con MC, como en los viejos tiempos... Aunque te perdistes la dedicatoria!!!.
Ah, y que puntería tuve con el cubata, eh!!! jejeje. Besos.
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