Este fin de semana de inicio de Verano, nos trasladamos a Marbella, a recordar mi infancia, ya que llevaba sin aparecer por allí más de 20 años.El Viernes noche llegamos, sin saber muy bien donde estaba el piso en el que nos hospedábamos, pero fue fácil, y tras un pequeño y breve tour por el pueblo Marbellí, con mi Polito repleto de maletas, llegamos a la Avenida Ricardo Soriano, donde por fin, recordé como era aquello, y donde se encontraba aquel pequeño pisito junto a la playa. Tras llegar, Pizza, cubata en local bastante pijo, y a dormir, que nos esperaba un sábado duro.
El sábado comenzó con el desayuno menos esplendido del mundo, 3 € por cabeza creo que nos costó, el disfrutar de un cafe de polvillo, como el de los hoteles, la mínima expresión de la llamada "media tostada", (creo que es la primera vez en mi vida que no he tenido que pedir más tomate), y un perfecto vaso de agua templada del grifo. Pagamos la novatada, y es que nos sentamos antes de ver el cartel de "SE TRASPASA", que por algo sería.
Y ahora sí, toca playita, incorporación de su Zuri y su Miguel, espetitos, más pescaito, más playita, un poco de calor, factor 50, etc. hasta dar la noche e irnos al campo de Futbol a ver el concierto. Por el camino atravesamos el pueblo, viendo los rincones típicos, y por supuesto deteniéndonos en esa famosa puerta que tantas veces ha salido en televisión en los últimos años, EL AYUNTAMIENTO.Tras el concierto, con los gemelos más duros que si hubiera participado en el Tour de Francia, de tanto saltar, nos fuimos a tomar algo, a una zona de bares, muy cerquita del Hostal PACO, donde se alojaba parte de la expedición, pasó de todo, borracho francés tocapelotas, cubatas bebidos en la calle, a escondidas por posible multa, cabezazo a la pobre Mari, de un chaval que tonteaba con su amigo, pero que salió perdiendo, señora de unos 60 bailando encima de una mesa, señor haciendo flexiones con una mano a las tantas, pivotes mal colocados en las calles, etc. una fauna.
Y llegó el domingo, recogida del minipiso, playita, espetitos, pescaito y café, y vuelta a Córdoba. Adios Marbella, espero que no pasen otrso 20 años.
Espero no haber aburrido demasiado con tanta historia, pero así ha sido mi primer fin de semana de verano con MC, y rodeado de buenos amigos, que más puedo pedir.

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